Referendos, para eso no.
2 June 2008 – 7:31Ibarretxe anunció el sábado que si la sociedad vasca vota negativamente a las preguntas que dice ir a presentar a consulta se irá a casa. Soy un firme partidario de los referendos (incluso de los que se llaman consultas), aunque soy consciente de que su uso se ha pervertido muchas veces, como el de cualquier otro instrumento democrático. Los referendos tienen la virtud democrática por excelencia: que el pueblo decida sobre las cosas, no sólo sobre quién decide las cosas. Para ello tienen que cumplir varias condiciones.
Una de ellas es que la pregunta sea clara y concreta y su respuesta pueda ser sí o no. Esto no estoy seguro de que se dé en el caso del referendo planteado por el Lehendakari, pues tomadas en su literalidad, la única respuesta razonable es sí: ¿deseas que los partidos políticos se pongan de acuerdo manteniendo el pueblo la capacidad de rechazar ese acuerdo? ¿deseas que los dirigentes políticos se pongan a trabajar para conseguir la paz y que no haya más muertos por cuestiones políticas en el País Vasco? No parece que se quiera saber la opinión de los vascos, sino que éstos den más fuerza al gobierno vasco para cumplir sus obligaciones pues difícilmente se podría estar en contra. Pero una segunda conclusión de todo proceso que se quiera democrático es que el pueblo sepa que sólo responde a aquello que se le pregunta.
Una trampa evidente del referendo sobre la Constitución europea fue que se presentó como si el debate fuera Europa sí o Europa no e incluso derechos humanos sí o derechos humanos no (algo sobre lo que volveré mañana). Felipe González, con su peculiar sentido democrático de las cosas, insistió en presentar toda votación (ya fuera sobre el marxismo, ya sobre la OTAN) como un examen personal: o ganaba o dimitía, amenazaba siempre, con lo que conseguía que no se votase el asunto propuesto, sino su continuidad en el cargo que fuera. Algo parecido sucede con quienes no se cansan de repetir que la IX Asamblea de IU, o sale como ellos quieren o se piran.
Es lógico asumir que hay situaciones en las que uno no puede querer ser cómplice. Si en la próxima asamblea de IU se decidiera la plena integración en el Opus Dei y saliera José Barrionuevo (o Florentino Pérez, que no es tan impensable) elegido coordinador general algunos quizás nos replanteásemos el sentido de nuestra militancia. Pero sería una afrenta antidemocrática que se usase esa posible salida como mecanismo de desviar la atención o incluso como chantaje: no estamos decidiendo darle gustito a tal o cual compañera, sino cómo es la futura IU en la que, obviamente, se quedará quien no se sienta demasiado incómodo.
También es comprensible que un dirigente político sólo acepte su posición de dirección si no tiene instrucciones del pueblo de hacer algo muy distinto de lo que tal diriginte defiende. E igualmente es algo que debe evaluarse tras conocer las instrucciones que se vayan a recibir. Tratar de convertir un referendo sobre las cosas en un referendo sobre las personas anula las virtudes de la consulta que muchos podemos defender.
Si Ibarretxe quiere una consulta sobre quién debe gobernar, lo mejor es que disuelva el Parlamento vasco y convoque elecciones. Si lo que quiere es que el pueblo vasco exprese su opinión, debería quitar todo el polvo que empañe la nítida traducción del resultado de la votación. A uno le da en la nariz que el único dirigente que uno conoce que entiende en qué consiste un referendo es Chávez: votaron no a la Constitución que él defendía y ni ha dimitido ni ha presentado un Tratado de Lisboa venezolano. Los venezolanos no quisieron esa constitución y no la tienen. Y punto: no se les preguntó más que eso.
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5 Responses to “Referendos, para eso no.”
Veamos:
Con respecto a la concreción de la pregunta, estoy de acuerdo contigo, pero si no contextualizamos no se entiende este caso. La pregunta debiera ser, directamente, a qué Estado desea pertenecer usted, al vasco o al español. Pero eso es imposible porque el Gobierno español – y los empresarios, y el ejército, etc…- ejercen un veto que hacen que plantear esa pregunta sea imposible.
Por otro lado, esta no es una realidad de blanco y negro, es una realidad tan compleja, tan dispersa qué me gustaría oir una propuest alternativa: Porque en la consulta se leen cosas importantes como el debate sin exclusiones, por ejemplo, que de no ser expplícito probablemente implicase la exclusión. Quizás quede algo barroco, pero estamos en un país en el que un pueblo de 1000 habitantes puede tener 8 grupos municipales.
Me parece lógico que Ibarretxe diga que se va si pierde el referéndum. La figura del lehendakari está dotada de iniciativa política y esta indudablemente lo es, probablemente, la más importante de las que se hayan presentado. Simplemente está diciendo que de salir no, el no volverá a ser candidato a lehendakari, sin más, en las elecciones que inmediatamente se convocarían. No me parece incompatible.
Y no es comparable al caso venezolano, ni mucho menos. Para empezar Sí quisieron esa constitución, lo que se proponía era una REFORMA, no la constitución en sí. Si se hubiese tratado de una constitución nueva, igual si habría habido consecuencias políticas más graves.
Y me gustaría decir una cosa: La consulta, de hacerse, será la primera en 5 años en la que puedan votar sin exclusiones los y las ciudadanas de la CAV. Es una falacia pedir elecciones cuando en las elecciones no están presentes todas las fuerzas y por tanto no van a ser unas elecciones democráticas.
La consulta rompe con todo eso. Por eso les asusta tanto.
By Bender on Jun 2, 2008
Dejando claro que los más claros eran los referendos de Franco:
SI significaba SI a Franco.
NO significaba NO al comunismo.
El resto, al menos los convocados en España son tramposos, porque se hace trampa en la pregunta. En el de la OTAN, por ejemplo votar NO era, tal y como estaba redactada la pregunta, votar a favor de la permanencia de las bases USA. En el de la Constitución Europea ya lo apunta usted, muchísimos europeistas votamos NO, pero no a Europa sino a esa Europa.
By J G Centeno on Jun 2, 2008
En Europa se busca dar legitimidad, en Venezuela se busca dar voz al pueblo, esa es la diferencia.
By Reven on Jun 2, 2008
Bender, no critico que Ibarretxe se fuera si pierde el referendum (por cierto, ni si gana: lleva nueve años y yo defiendo siempre que se renueven los direcciones políticas), sino que lo avise. Que se vote lo que se pregunte y, después, que cada uno actúe en consecuencia. Pero que no se mezclen churras con merinas: no debe hacerse una consulta sobre Ibarretxe, sino sobre el camino hacia la paz y hacia la consecución del derecho de autodeterminación.
By hugo martínez abarca on Jun 2, 2008
Esto me recuerda al oráculo de Delfos. Lo importante no era tanto la respuesta, sino la pertinencia de la pregunta.
Para conocer la verdad, hay que hacer las preguntas adecuadas.
Para marear la perdiz, se preguntan chorradas.
La pregunta clave que se debiera hacer en Euskadi es: ¿Desea seguir perteneciendo al estado español? Se hará lo que quiera la ciudadanía y aquí paz, y después gloria.
Eso es democracia: el gobierno del pueblo. ¿Quién teme a la democracia?
Ahora, eso sí, de quedarse: ya pueden irse olvidando de “peculiaridades económicas”. ¿una región de las más ricas con un balance fiscal positivo? Una no, dos. Con Nafarroa.
By Mendiguiño on Jun 3, 2008