El fascismo del siglo XXI
31 mayo 2008 – 9:00Nadie deja de utilizar la palabra ‘democracia’ para referirse a sistemas políticos actuales (o futuros) porque éstos sean sustancialmente distintos a la democracia ateniense, donde se inventó la palabra. Pocas personas dejan de llamar socialismo a lo que esperan para el siglo XXI por el hecho de que sea diferente de lo que fue el socialismo del siglo XX y del XIX. Los liberales de hoy, de uno y otro tipo, tienen muy poco que ver con los revolucionarios de siglos pasados. Entre un cristiano actual y uno de los fundadores no parece encontrarse un parecido enorme. Y os sorprenderíais de la cantidad de veces que ante comportamientos autoritarios usamos el adjetivo ‘estalinista’ las gentes de Izquierda Unida en 2008.
Entendemos que los conceptos varían de significado, se acomodan a los tiempos y no dejamos de usar una palabra porque no se ajuste exactamente al significado que tuvo cuando se creó. Sólo el fascismo se somete a la extrema rigidez propia del concepto a que se refiere (algo que Platón vería con buenos ojos, por cierto: para él la palabra ‘oreja’ debía ser ella misma un poco oreja; y parece que la palabra ‘fascismo’ es un poco fascista).
Cuando uno llama fascista a cualquiera, siempre viene el listo de turno a explicarle que el fascismo fue un fenómeno concreto, propio de los años 30, que se dio en Italia y acaso en Alemania y que tal y cual. Así que la palabra sólo puede usarse en pasado. Uno piensa que la palabra ‘fascismo’ no debe ser discriminada y si las demás tienen derecho a reciclarse, ella suyo también. Ante fenómenos políticos de discriminación masiva por origen, de autoritarismo y sometimiento del Derecho a los dictados de una cúpula dirigente, ante el burla de la razón bajo los dictados de la propaganda, ante la defensa de intereses de élite escondida en lenguaje de masas… ¿por qué no podemos utilizar la palabra ‘fascismo’?
Si uno es un fascista, o se adapta, o se queda en el fondo sur de un estadio de fútbol. Y la mayoría de los fascistas prefieren estar en el palco de autoridades. ¿De verdad resulta una aberración politológica decir que Berlusconi es un fascista del siglo XXI? ¿Calificar de fascismo contemporáneo la última directiva sobre inmigración de la Unión Europea (es decir, de todos nuestros gobiernos) es una exageración? Y a los locutores de la COPE, a sus jefes, a los políticos que les sirven,… ¿tampoco los podemos llamar ‘fascistas’? ¿Pero sí les podemos llamar liberales?
Todos entenderíamos mejor de qué estamos hablando si llamamos fascistas a quienes, de haber vivido con la mentalidad que ahora tienen en los años 30 hubieran sido fascistas, si tienen una buena parte de los comportamientos políticos que tuvieron los fascistas originales, si basan sus actos en la discriminación, el lenguaje de las masas, el autoritarismo y la defensa de las élites. Y si lo entendemos mejor, lo combatiremos mejor.















![[Valid RSS]](valid-rss-rogers.png)
6 Responses to “El fascismo del siglo XXI”
Sólo pasamos a saludar. Se le extraña en La Otra Chilanga.
By Sebastián [la otra chilanga] on may 31, 2008
Estoy de acuerdo contigo en la posibilidad de valernos de esa palabra para definir determinados comportamientos, de la misma manera en que pudo ser utilizada a partir de los años veinte.
El debate interno que me viene corroyendo hasta el punto de haber pensado escribir sobre el asunto en mi blog (y si es así es por las dudas que me siembran las clases de mi profesor de Historia), es si el uso (ya en el pasado, no digo en el presente, que como te comento al principio, me parece igual de válido) fue el correcto siempre.
No se distingue entre “totalitarismo” y “fascismo”, y según mi profesor, este problema viene de la identificación de los totalitarismos como fascismos en determinados libros de texto de Historia como el que yo utilizo actualmente, lo que es un error que contradice cierto boletín oficial que determina el contenido de la materia en cada asignatura. Si mal no recuerdo, el interesado de ese error de mi libro, según mi profesor, es un historiador, un tal Cortázar, conocido de la Presidenta de la Comunidad de Madrid, referencia de mi profesor que no comprendí muy bien, pero que me llevó a pensar que esto más que una cuestión lingüística podía tener algún interés más político.
Es cierto que buscando entre mis pasados libros de Historia, la distinción es la correcta: totalitarismo hace referencia a esos movimientos políticos defensores de la desigualdad en el origen típicos de la Europa de los años treinta, con características comunes como el violento asalto al poder, la eliminación de la oposición, la asunción de determinados símbolos más típicos del movimiento obrero, el antiliberalismo, el antimarxismo…(fascismo en Italia, nazismo en Alemania, etc.) Mientras que el fascismo es el totalitarismo, exclusivamente italiano, del Partido Fascista Italiano.
Hay una cuestión clara, y es que el termino “fascista”, sobre todo en los períodos de tensión ideológica, es arrojado de forma coloquial como otros tantos, por, entre otros motivos, la facilidad de la pronunciación (nadie gritó o pintó en una pared “totalitario de rasgo filonazionalsocialista…” sino “facha”), pero si estamos hablando en términos científicos, como puede ser una lección de Historia, yo al menos, tras conocer esta aclaración de mi profesor, procuro distinguir.
Espero que haya quedado claro que mi comentario es sólo un apunte levemente relacionado con el debate que lanzas, a modo informativo. Estoy de acuerdo en que se deslegitima desde los puestos ofendidos, términos como ese, perfectamente válidos, si la argumentación es válida.
Saludos
By David on may 31, 2008
Sí, Fernando García de Cortázar es un tipo muy conservador.
Es posible que lleves razón. Sin embargo casi todo el mundo habla de los fascismos e incluye al alemán. Y hubo totalitarismos como el soviético, el chino o el norcoreano actuales que no eran fascismos. Yo la mayor diferencia que veo entre aquellos fascismos y lo actual es que aquellos fueron movimientos sociales de masas y éstos están plenamente integrados en la sociedad de partidos, medios… Pero eso sólo quiere decir que se han adaptado a los tiempos
By hugo martínez abarca on may 31, 2008
Efectivamente así es. De todos modos, no hay que olvidar que los “menos” fascistas e están valiendo de los ejemplos más esperpénticos para justificar su política, por ejemplo de inmigración, también irrespetuosa con los DDHH y la dignidad y la vida de las personas, caso ZP y lo que hace con Berlusconi.
Por cierto, me gustaría que pasases por mi blog y leyeses mi últimpo post, a ver qué te parece. Un abrazo.
By Bender on may 31, 2008
Gracias por aclararme el nombre del historiador, Hugo.
Supongo que todo esto que estamos tratando son cuestiones típicas entre historiadores, y yo he tratado de mostrar la visión de mi profesor, que estoy seguro no es la única válida. Respecto a lo que comentas, de hecho, él opina que, pese actuar de igual forma en violencia, etc. la dictadura stalinista, por ejemplo, no es un totalitarismo más, por no incluir todos esos elementos en su propia doctrina.
Son cruces de argumentos con los que creo, podríamos no acabar nunca. Yo me limito a aportarlos en tu blog.
Saludos
By David on jun 1, 2008
Yo establezco una diferenciación clara entre fascismo, totalitarismo o como queráis llamarle, e integrismo. Es decir, son para mi fascistas aquellos movimimientos, comportamientos o ideologías que se aprovechan de los miedos y animadversiones de la gente para ejercer el control sobre ella y eliminar, subliminalmente, a toda oposición; hablo de integrismos cuando se produce una radicalización ideológica que implica el exterminio del adversario. Por lo tanto, según lo que expongo, un Hitler y Mussolini serían, y son, prototipos fascistas, que aprovechándose del temor al comunismo logran el poder, apoyados por las masas (es real, aunque no nos guste). En el stalinismo, sin embargo, no son las masas temerosas las que sostienen a un dictador, es éste por si mismo el que se sostiene en el poder gracias a las purgas y el control más absoluto. Otra forma de verlo, el fascismo se sostiene por un miedo a lo que pueda venir y el integrismo por un miedo al que está en el poder…
By Twiky on oct 17, 2008