Prenguntas previas a las preguntas

30 mayo 2008 – 6:32

Aunque no me las ha dirigido a mí, pues no soy de Ezker Batua-Berdeak (lo que facilita mi buen estado de ánimo), voy a responder a las preguntas que ayer se lanzaban desde el mundo de Maripuchi. Y lo hago porque considero que la propuesta de Ibarretxe de hacer un referendum es exactamente igual de legítima que la que hizo Patxi López hace pocos días y que fue defendida por María Teresa Fernández de la Vega en el último Consejo de Ministros. De hecho, mi distanciamiento de la propuesta de referendum de Ibarretxe viene sobre todo de que tiene un aire de mascarada, de escenificación para marcar las distancias con el PSE de cara a unas elecciones tras las cuales formarán gobierno bipartito; y la reacción del PSE resulta exactamente igual de teatral, pues lo que defienden ambos es que se sienten los partidos a pactar un nuevo marco político que sea refrendado por las vascas (y los vascos). Algunas de esas preguntas valen también para ese referendum prometido por Patxi López, así que me dispongo a responderlas pues no me importa contribuir a redactar el argumentario del PSE si ello facilita una política vasca más normalizada en todos los sentidos. Respondo según mi opinión (algo que al parecer últimamente tengo que aclarar), sin representar ni a IU, ni a EB, ni a ninguna facción de IU ni de EB. Y respondo como a un juego intelectual, porque creo que no se va a celebrar el referendum, sino unas elecciones autonómicas. Las preguntas eran:

A mí lo que me gustaría es que uno de EB me explicara por qué apoya estas preguntas… Yo no apoyo las preguntas (en todo caso las contestaría si me las hicieran, pero una pregunta es una pregunta, no una tesis digna de apoyo o no). Lo que defiendo es el derecho del gobierno vasco a hacerlas. Si critico algo es que creo que tanto Ibarretxe como Patxi López están meando para marcar el territorio electoral, pero sus propuestas no son tan diferentes: pasadas las elecciones se entenderán de perlas. Se sentarán a hablar, acordarán un nuevo estatuto, lo someterán a referendum y dirán que eso era lo que ellos defendían ahora. Y ninguno mentirá.

¿Y si apoya las tres o hay alguna que no apoya tanto? La primera me parece muy mal redactada: ‘estás de acuerdo en apoyar‘ debería ser sustituido por ‘apoyas‘. Porque nadie apoya algo si no está de acuerdo en apoyarlo, ni viceversa. Es una redacción bastante gilipollas. Esa primera pregunta me parece que en realidad está planteando si los vascos estáis de acuerdo con que vuestros gobernantes cumplan su obligación: si se me planteara, votaría Sí/Bai más que nada por reforzar a cualquier gobierno que quiera cumplir con su obligación. Los matices que hago a esta pregunta los cuento más abajo. Sobre la segunda pregunta pienso algo parecido. Creo que los pueblos tienen derecho a decidir y a cambiar su marco político y a cometer errores cuantas veces sea necesario y con la frecuencia que les parezca. No estoy de acuerdo con que los partidos políticos sean el único interlocutor de la sociedad, aunque sí el más legitimado: creo que las distintas organizaciones de la sociedad civil deben contribuir al diseño de sus sociedades en el País Vasco, en Madrid y en Osetia del Sur. La mejor forma de constatar que lo que han pactado responde a la voluntad del pueblo (que siempre está legitimado para hacer y deshacer) es el referendum que sancione o no el acuerdo: sin ese referendum el pacto alcanzado en las alturas puede ser una bazofia antidemocrática tipo Constitución Europea. Ante la pregunta ‘¿Estás de acuerdo en que los partidos políticos de donde sea inicien un proceso de negociación sobre lo que sea y que sea sometido a referendum?’ resondería Sí/Bai con el matiz de que no lo restringiría a partidos. En ambos casos me fastidiaría que me hagan levantarme para responder obviedades. Pero lo entiendo porque sé que casi nadie lo considera obvio. Más allá de eso, si algún día se preguntara al pueblo vasco si quiere independizarse trataría de impulsar el No/Ez, ofreciendo como alternativa política la República Española, federal, solidaria y reconocedora del derecho de autodeterminación.

¿Quienes son los partidos vascos? Aquellos partidos que concurrieron por circunscripciones vascas en las últimas elecciones autonómicas o que lo intentaron pero se les impidió. Obviamente no tiene el mismo peso en la negociación política un partido mayoritario que el Partido del Cannabis: su peso debe ser proporcional al voto que obtuvieran o, en el caso de las que fueron ilegalizadas, al que obtuvieron la última vez que se pudieron presentar. Supongo que la única posible discrepancia está en los partidos ilegalizados, pero entiendo que el PSE les reconoció no hace muchos meses la representación política que obviamente ostentan . Ese debate supongo que sería con gente del PP.

¿Y el censo electoral de esta consulta? El mismo que para las autonómicas, para las generales y para las municipales: las personas empadronadas en el País Vasco. Por mi parte no introduciría discriminación por no tener nacionalidad española: defiendo el derecho al voto de todo residente en su lugar de residencia. Pero entendería que se ajustase a la legalidad general. En ese caso, si no se admite a los extranjeros residentes, que tampoco se admita a los comunitarios, como en las autonómicas y en las generales. No veo qué problema hay en esto.

¿Y los vascos que viven en ultramar? Que puedan votar aquellos que votan en circunscripciones vascas en las elecciones generales, autonómicas o municipales. Tampoco veo qué problema hay en esto. ¿Si no hay problemas de censos en las municipales, autonómicas y generales, por qué los habría con un referendum?

¿Y en qué porcentaje de voto está el “triunfo” de la consulta? En unas elecciones el 50% más un voto decide dónde está el triunfo. Estamos en la OTAN porque un 53% de los que votaron nos metió en esa organización. Me parece repugnante estar ahí, pero no creo que quienes perdimos el referendum (quienes lo perdieron, yo tenía 9 años) hubieran exigido a la mayoría que hubieran alcanzado un 70 o un 80%. La minoría no teníamos capacidad de someter a la mayoría, como sucede siempre en democracia. Otegi dijo una vez que hay cambios que deben obtener una mayoría muy superior. Yo creo que siempre es deseable el máximo consenso posible, pero si éste no se consigue, no entiendo por qué iba a imponerse el voto del 49% sobre el del 51%.

¿Y qué pasa si Álava dice que no y Guipúzcoa dice que sí? Pues depende. Si Álava o Guipúzcoa se quieren constituir en sujetos políticos diferenciados del resto de la CAV de forma mayoritaria, defenderé que se respete esa mayoría como hago con el País Vasco, con Kosovo o con mi pareja (que no quiero que me deje, pero tampoco que le obliguen a estar a mi lado). Pero no parece que sea el caso. Si no quieren constituir un sujeto separado de la CAV, el recuento deberá hacerse en conjunto: es su decisión. Me plantea curiosidad si eso vale también para la Constitución del 78, que no fue votada en el País Vasco, pero la ha cumplido desde entonces (que es a gran escala el mismo ejemplo que se plantea para Álava), o si estamos ante una ley del embudo de libro. ¿O los alaveses tienen derecho a decidir y los vascos no?

¿Y si lo dice Aramaio pero no lo dice Salvatierra? Lo mismo: ¿hay algún pueblo o ciudad vasca que quiera separarse del resto de la CAV? Que yo sepa no; y si así fuera me parecería una chorrada, pero legítima. En tanto en cuanto formen parte del País Vasco, el recuento debe ser unitario.

¿Si ETA dice que deja las armas, no supone eso ya el fin en sí mismo de la violencia? Salvando matices en los que ahora no voy a entrar, creo que esta pregunta encierra alguna razón. Siempre he defendido que se dialogue y hasta se negocie para conseguir el fin de la violencia de ETA cuando más difícil parece, porque lo que hay que buscar es que no haya un solo tiro más, que no haya una bomba más. El esfuerzo, es cierto, hay que hacerlo cuando hay tiros y bombas, como se hizo para conseguir la última tregua, la anterior y la anterior. De todas formas, tras una declaración definitiva, sí cabría negociación sobre presos, entrega de armas, disolución de ETA, legalización de partidos, asociaciones, etc… pero son cuestiones relativamente menores para mucha gente. Por supuesto defiendo que se negocie ahora para conseguir un final de la violencia posible, deseable y exigible. Espero (y no lo descarto) que alguien lo esté haciendo.

Añado una pregunta, ésta sí para los compañeros de EB-B: Teniendo en cuenta que el referendum anunciado para el 25 de octubre (o las elecciones vascas que lo sustituyan) coincide con la IX Asamblea de IU, ¿cómo os lo vais a montar? ¿No va a salir IU en la tele ni en su momento clave?

  1. 5 Responses to “Prenguntas previas a las preguntas”

  2. Ibarretxe me cansa

    Veo fugazmente la imagen en televisión de Javier Madrazo flanqueando al lehendakari Ibarretxe, quien presenta las dos preguntas de su consulta popular. La primera, sobre el final dialogado de la violencia, es un brindis al sol, pero yo votaría que sí. La segunda, sobre el “derecho a decidir”, me parece una contradicción en sus propios términos. Si es un derecho, ¿por qué se somete a votación su reconocimiento? En todo caso, debería plantearse su ejercicio con una propuesta concreta y factible.

    En su momento leí concienzudamente el Plan Ibarretxe, que me pareció un caso de ventajismo político insuperable. Se proponía una nueva relación entre Euskadi y el Estado español sin contar con éste. Más aún, con la posición contraria de la inmensa mayoría de los representantes institucionales del mismo. Siempre dije que hubiera sido mucho más coherente presentar una propuesta de independencia, someterla al refrendo popular y, en caso de conseguir el apoyo mayoritario de la ciudadanía vasca, y por mucho que les pesara a los nacionalistas españoles, el Gobierno y las Cortes Generales no hubieran tenido más remedio que negociar las condiciones de ese tránsito.

    Ahora se plantea una pregunta sobre “un proceso de negociación para alcanzar un acuerdo democrático sobre el ejercicio del derecho a decidir del pueblo vasco”. Los opinadores del régimen insisten en que es ilegal y responde a juegos de poder internos del PNV. No me interesa lo segundo y me parece irrelevante lo primero. La voluntad mayoritaria de un pueblo ha de ser reconocida por encima de textos legales, así se han producido todos los procesos constituyentes de la historia.

    Sin embargo, me mosquea mucho el juego de Ibarretxe. Si de verdad cree en el derecho de autodeterminación (o, como dice ahora, el “derecho a decidir”), ¿a santo de qué lo somete a referéndum? ¿Es que va a renunciar a él en caso de perder? No. Lo que pasa es, probablemente, que no se atreve, no quiere o no le interesa plantear la pregunta en los únicos dos términos razonables: a) sobre la independencia; b) sobre un nuevo marco autonómico, previo acuerdo con las instituciones democráticas estatales.

    En cualquier caso, he de reconocer que este tema cada vez me interesa menos. No me escandaliza en absoluto; más bien, me cansa. Lo único que lamento es que los representantes de mi organización política, declaradamente federalista, hagan los papelones de mozo de espadas de Ibarretxe (Madrazo) y de oráculo indescifrable para la mayoría de los mortales (Llamazares). Yo aprovecharía para formular muy claramente nuestra propuesta: un Estado federal y plurinacional que acabe con privilegios históricos como la monarquía o el cupo fiscal vasco.

    By Ignacio Blanco on may 30, 2008

  3. Hola, recién caída de la cama y tras ver la caida del ciudadano Juan Carlos mientras desayuno, me surge una duda respecto a “¿Y el censo electoral de esta consulta?”. Pongamos que cualquiera de las dos posturas Si/Bai o No/Ez (aunque pienso que el sector que defendería el No tiene más medios para hacerlo) empadrona antes de la consulta a madrileños que piensan que se rompe España o irlandeses que apoyan la independencia de Euskadi (ya, es absurdo, es solo como ejemplo), ¿serían legítimos esos votos? ¿Como se podría evitar esto? ¿Con fechas tope de empadronamiento?

    By aritxun on may 30, 2008

  4. Hugo, la Asamblea al final es a mediados de Noviembre, no hay problema ;)

    By Juan on may 30, 2008

  5. El lehendakari no arriesga lo más mínimo. Había prometido un referendo a los vascos, y referendo van a tener.

    ¿Pero…sobre qué? Se les van a proponer dos preguntas retóricas, que Ibarretxe sabe muy bien que cuentan con el apoyo mayoritario de la sociedad vasca.

    ¿Dar la capacidad de negociar un nuevo marco político a los partidos vascos, para luego someterlo a referendo? Claro. Es que si no es negociable y negociado, el marco político es impuesto. Impuesto desde fuera de Euskadi, sin consultarlo con el sujeto de soberanía a quien está referido: el propio pueblo vasco.

    Esta aberración antidemocrática, que al Sur de Pancorbo se ve como natural, no es asumible por casi ningún vasco. Como ciudadanos, quieren tener el derecho de hacer de su capa un sayo. A no ser que la capa no sea suya, y no sean ciudadanos sino súbditos. Y eso, les cabrea. Normal.

    La segunda pregunta, más que retórica, es absurda. Una vez que ETA deje las armas para siempre ¿emprender una negociación? Si ETA deja las armas, y podemos verificar que es definitiva…¿para qué negociar? Nadie negocia con un enemigo vencido e inerme.

    La negociación, siempre excluyendo la consecución de objetivos políticos, deberá realizarse cuando aún ETA pueda cometer más crímenes. En todo caso, en un escenario de ausencia temporal de violencia para no presionar en las negociaciones. Pero sabiendo que el enemigo puede darse la vuelta y retomar las armas.

    De todas formas, y esto es una opinión muy personal, yo descartaría cualquier tipo de negociación con ETA. Diálogo con todo el mundo, porqué no, las palabras no matan y si pueden ayudar a salvar vidas. ¿Pero negociación? En un Estado de Derecho son delincuentes que deben cumplir las penas que los tribunales (ordinarios, no tribunales de excepción como la Audiencia Nacional) les impongan.

    Eso sí, hablo en el escenario hipotético de un Estado democrático que reconozca el derecho de los ciudadanos a buscar otras formas de organización política. Es decir, que reconociese el derecho a la autodeterminación.

    Desde la democracia, pudiendo alcanzar cualquier escenario político contando con el respaldo de la mayoría de la ciudadanía, cualquier grupo armado que intentase lograr objetivos políticos mediante el uso de la violencia estaría deslegitimado de partida. Pues si lo quiere la mayoría es lo que efectivamente se lleva a cabo (democracia), un grupo que intentara forzar un cambio político estaría luchando, por definición, contra lo que quiere la mayoría.

    ETA, en una Democracia, no tendría razón de ser.

    La solución es pues, una vez más: Democracia y Derechos Humanos.

    By Mendiguiño on may 30, 2008

  6. La consulta de Ibarretxe

    By Javier Ortiz

    En el Estado español, preguntar a la población de un determinado ámbito geográfico lo que piensa sobre esto o lo otro no tiene nada de anticonstitucional. Si así fuera, habría que prohibir la actividad de las empresas que se dedican a realizar sondeos de opinión. Varios estatutos de autonomía –caso del de Cataluña (art. 122) y del de Andalucía (art. 78)– regulan la convocatoria de consultas populares, tanto a escala autonómica como municipal. Cabría citar toda una ristra de consultas promovidas en España desde 1977 por poderes públicos, sobre todo municipales, realizadas con el ánimo de conocer la opinión mayoritaria de la población correspondiente, sin que nadie haya hecho nunca nada por impedirlas. (Fue muy comentado el referéndum que se verificó en Chinchón para decidir de qué color querían sus vecinos que fueran pintados los balcones de su plaza porticada. Felipe González lo utilizó para ridiculizar a los que por entonces reclamábamos un referéndum sobre el Tratado de Maastricht.)

    Lo que la Constitución proscribe no es la celebración de toda suerte de consultas populares, sino la realización de referendos políticos vinculantes que no hayan sido autorizados por el Gobierno del Estado. Pero lo que el lehendakari Ibarretxe está planteando no es un referéndum vinculante, sino una mera consulta. Una especie de test, sólo que a escala autonómica.

    Por supuesto que cabe discutir qué sentido tiene. Ibarretxe sabe muy bien –en realidad lo sabemos casi todos– que la gran mayoría de la población de la comunidad autónoma vasca, si se lo consintieran y tuviera ganas de hacerlo, respondería “sí” a las dos preguntas que él quiere plantear. Los estudios demoscópicos que se han realizado sobre ambos particulares no dejan lugar a dudas.

    Es obvio que lo que el lehendakari pretende es colocar al Gobierno de España ante la evidencia de que está negando a un pueblo –pequeño y con limitada importancia electoral, pero pueblo y nacionalidad, según la propia legislación española– el derecho a decidir sobre su propio futuro. Tan obvio como que a Rodríguez Zapatero no le apetece nada que esa evidencia quede patente.
    __________
    (Aparecido en Público el 30 de mayo de 2008)

    By fernando mh on may 31, 2008

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