En manos de monos armados con ballestas
20 March 2010 – 10:06Hace un par de días la agencia EFE difundió la foto de un etarra detenido que resultó ser un ciudadano casi normal: no pertenecía a ETA, vale, pero andaba metido en rollos políticos. Ayer vimos durante todo el día el vídeo de cinco etarras comprando Kellogs y leche desnatada en el super, todos juntitos, con cierta pachorra: no vas a ir a hacer la compra con la capucha puesta, que así no hay quien vea las ofertas. Hubo alguien que puso más esfuerzo que toda la policía francesa y española junta en la identificación: los etarras eran sus colegas, unos bomberos que se habían ido a Francia de vacaciones.
Hemos pasado del “mátalos a todos y que Dios salve a los buenos” al “identifícalos a todos y si no son, ya llamarán sus colegas a desmentirlo“.
¿Incompetencia? Relativa: el vídeo no se difundió para que nadie los identificara y facilitar su detención. En el vídeo se reconocía tan poco que ahora sabemos que el único dato que tenían para considerarlos etarras es que cinco tíos no hacen la compra juntos en vez de quedarse en el bar salvo que sean muy chungos. El vídeo se difundió para mantener esa propaganda que nos habla de la infinita confianza que debemos tener en nuestras fuerzas de seguridad, que los tenemos acorralados, oé, que ya casi está, que los tenemos en esta cinta y en la foto del Facebook con la camiseta de la selección.
Si nuestros gobernantes no se sintieran arropados hasta el absurdo por los medios de comunicación se permitirían menos licencias. Si algún medio hubiera practicado el habitual corporativismo frente al Secretario de Estado de Seguridad que manda callar a un periodista incómodo; si los medios reaccionasen con ira cuando un juez difunde sin prueba alguna una supuesta complicidad de un gobierno extranjero con ETA; si los medios preguntaran si les están tomando por necios cuando el ministro de Interior da una rueda de prensa para informar de que ETA está preparando un secuestro y que la prueba de eso es que detuvieron a un etarra con unas esposas; si alguien recordara que ya hace 20 años de que el ministerio del Interior afirma que “en la lucha contra el terrorismo se empieza a ver la luz al final del túnel“…
Si empezáramos a pedir más información y menos propaganda, a lo mejor se nos quitaba la cara de querer ganar una guerra y se nos ponía otra de intentar conseguir la paz. A lo mejor se trata de eso.





















