La recuperación, a través del fútbol, de símbolos y lemas para la exaltación patriótica: ¡viva España!

15 julio 2010 – 23:50

La profusión de banderas españolas durante el Mundial de fútbol ha entusiasmado a cierto sector de la sociedad que, a través de sus habituales voceros, trata de aprovechar la descarga emocional y la identificación de la gente con los protagonistas del acontecimiento balompédico. La ultraderecha pretende, de esta forma, que un orgullo patrio supeditado a éste o aquel deporte durante el tiempo que dura la competición, se extienda por días, semanas, meses y años para convertirse en algo cotidiano sin que a nadie parezca forzado.

El editorial que Libertad Digital titula Una buena ocasión para gritar “Viva España”, es un ejemplo del irracionalismo y la simplificación que falange pretendía imbuir en la sociedad a través del uso generalizado de estos lemas como elemento propagandístico y conformador de la mentalidad y valores centrales del franquismo. “Ojalá la celebración de este tipo de gestas contribuya a que la exhibición de los símbolos nacionales se vuelva más habitual y corriente, especialmente allí donde existe una auténtica represión contra quienes osan manifestarse como españoles”, subtitula el editorial, victimizando, además, el nacionalismo español sólo por ser minoritario en territorios periféricos donde el nacionalismo catalán o vasco cuenta con más tirón. La victimización se utiliza, de este modo, como revulsivo que busca la movilización patriótica de esa minoría;

(…) Porque, por muchas campañas de intoxicación y adoctrinamiento que se hayan perpetrado desde los poderes públicos para erradicar la idea de España en algunas partes de nuestro territorio, ésta perdura y emerge con fuerza incluso allí donde algunos la creían extinta (…)”, asegura Libertad Digital obviando que, en este país, como decía Larra, el hastío que provocó la manifestación pública y obligada de estos lemas y símbolos en la sociedad durante 40 años de dictadura ha provocado, incluso en los descendientes de quienes padecieron este adoctrinamiento, un rechazo a la bandera y a otros símbolos o herramientas artificiales de cohesión social. Siempre resultará complicado que éstos se impongan sobre culturas y tradiciones en aquellos territorios donde existen otras lenguas y herramientas específicas de cohesión, nacionalismos desprovistos de esa carga esencialmente violenta que introdujo la dictadura, cuyo rechazo, precisamente sirvió para afianzarlos.



Para entender el origen del patriotismo, hay que remontarse -como mínimo- al concepto de nación-estado y a la evolución que supuso el cambio del régimen feudal a las monarquías absolutas y autoritarias que desarrollan estas herramientas de cohesión en el S. XVII en Europa.

El desarrollo del concepto estado-nación busca, en ocasiones, justificar su existencia a partir de fronteras naturales o del uso de una lengua común en contraposición con la idea de la nación como producto de las similitudes culturales. Las diferencias raciales, religiosas o culturales han socavado durante varios siglos la legitimidad de ciertas naciones, produciéndose conflictos que se resuelven con la ayuda de estos símbolos u otras herramientas, como pueden ser las competiciones deportivas en los Estados modernos. Las olimpiadas de la antigua Grecia, origen de estas competiciones, podrían observarse como una forma de afianzar la unidad política de las ciudades-estado dentro de una identidad cultural común. Quizás ocurre lo mismo con las naciones actuales, las cuales se reafirman a través del deporte en la vorágine de un mundo inmerso en la globalización económica que impone la lógica del máximo beneficio.

Pero regresemos a la propaganda que nos ocupa y lo absurdo que resulta que Libertad Digital, entre otros muchos medios de comunicación, consideren estos lemas y símbolos como ”la representación de la soberanía popular, de las libertades y de las instituciones democráticas” cuando hace unos siglos representaban el autoritarismo de las monarquías absolutas.

Si estos voceros del sistema echasen la vista atrás, reconociendo que la historia no es otra cosa que la forma idónea de entender la realidad actual, descubrirían que el origen del “viva España” no es otro que el “¡viva el rey!”, expresión que, con el tiempo y la evolución de los Estados, empezó a usarse junto a la primera. Siguiendo este razonamiento, el himno de la Guardia Civil es un claro exponente de esa evolución: «Viva España, Viva el Rey, Viva el Orden y la Ley, Viva la Guardia Civil», lo que deja claro que el sentido de los lemas no es tanto la representación de ideas ocultas tras éstos, sino el control territorial de los individuos por parte de un élite no necesariamente intelectual y sí basada siempre en el poder económico. Si examinamos la cuestión con lupa, ni siquiera la canción de Manolo Escobar es auténtica, sino la copia de otra que, a su vez, podría proceder de uno de los cánticos de los camisas negras italianos que auxiliaron a los fascistas españoles durante la guerra civil.

Aunque la derecha nostálgica pretenda ver patriotismo en cómo se anima a la selección española de fútbol -“yo soy español, español, español…”- éste, ni siquiera es tan perecedero como la duración misma del acontecimiento deportivo, sino que queda estrictamente delimitado por las victorias de quién representa a cada nación. Pretender que los forofos sigan usando el ¡viva España! y las banderitas como antaño, o de una forma tan ridícula a como lo hizo Fraga a finales de Junio -”Ese Estatuto no vale. ¡Viva España!”- es un ejercicio tan patético como anacrónico e inútil. Imaginen a su vecino saludando por la mañana -¡viva, España!-, y a ustedes respondiendo estupefactos, casi instintivamente -esto… ¡viva!-. O al compañero de curro pidiendo el desayuno en el bar -un café con leche y una tostada, ¡Viva España!-.

Es falso que exista una necesidad de reafirmación para algo que está tan bien atado. La reafirmación no mueve masas, y la competición sólo lo hace mientras quién supuestamente te representa gane, con la excepción, por supuesto, del betis -¡Viva el betis man que pierda!-. ¿Dónde quedó el patriotismo junto al equipo derrotado? ¿Quién disfruta identificándose con el perdedor en una sociedad adoctrinada para ganar?

Muy al contrario, lo que impulsa con fuerza el uso de un símbolo, de un saludo o de un lema es la reivindicación de lo que se perdió o aún no se tiene, de la protesta por conseguir aquello que se anhela. Por esa razón ondean, cada día más profusamente, las banderas republicanas.

Share and Enjoy:
  • Print
  • Digg
  • Sphinn
  • del.icio.us
  • Facebook
  • Mixx
  • Google Bookmarks
  • Blogplay
Enviar a Meneame
  1. 4 Responses to “La recuperación, a través del fútbol, de símbolos y lemas para la exaltación patriótica: ¡viva España!”

  2. El patriotismo es un invento de los poderosos para que el pueblo les defienda sus posesiones de forma gratuita.

    By Paco on jul 16, 2010

  3. A mi el patriotismo me parece bonito y emocionalmente sano. Me refiero al patriotismo de do … Ver másña RAE, es decir—>amor a la patria; sentimiento y conducta propios del patriota. ['patria'--->Tierra natal o adoptiva ordenada como nación, a la que se siente ligado el ser humano por vínculos jurídicos, históricos y afectivos. Lugar, ciudad o país en que se ha nacido.] Pero flipar hasta cotas histrio’nicas e inci’vicas por la victoria de un equipo deportivo, para mi’ no tiene absolutamente nada que ver con ese concepto. A mi juicio es mucho ma’s patriota pagar los impuestos o no defraudar a hacienda, por poner un ejemplo.
    Dejando a un lado los tintes histo’rico-pol’iticos de las frases que mencionas, (la verdad es que no he observado que se utilizasen con esas connotaciones [aunque ciertamente me he mantenido muy ajena (todo lo que he podido y me han dejado) al mundo del “mundial), yo, me quedo con las reflexiones finales de tu texto (enhorabuena por cierto).

    By Teresa on jul 20, 2010

  4. Este parrafo, especialmente lo de “desprovistos de esa carga esencialmente violenta” daria mucha risa sino diera mucha pena….
    “Siempre resultará complicado que éstos se impongan sobre culturas y tradiciones en aquellos territorios donde existen otras lenguas y herramientas específicas de cohesión, nacionalismos desprovistos de esa carga esencialmente violenta que introdujo la dictadura, cuyo rechazo, precisamente sirvió para afianzarlos.”

    By Miguel on jul 20, 2010

  1. 1 Trackback(s)

  2. jul 16, 2010: Bitacoras.com

Introduce el comentario

CommentLuv Enabled