Libertad Digital se ensaña con Saramago el mismo día de su muerte

27 junio 2010 – 13:11

Apenas fallecido y aún sin enterrar, Libertad Digital se apresuró -como otros tantos medios- a publicar un artículo de opinión-noticia (1) sobre el escritor José Saramago a partir de la información difundida por varias agencias. Si la mayor parte de los medios se limitaron a rememorar su vida y obra, Libertad Digital, cuyos periodistas probablemente habrían acudido a votar de hacerse realidad la historia de Ensayo sobre la lucidez, demostró una vez más y al margen de su “ideología” que la miseria y el rencor son prioritarios en sus contenidos y que un intelectual, sólo por ser comunista o, sencillamente de izquierdas, no merece su respeto aún después de su muerte.

Tirando de tópicos, Libertad Digital juzga a Saramago porque, como muchos intelectuales de izquierda y cualquier persona en nuestra sociedad, se le retribuía su trabajo y, claro, parece que según este panfleto sólo podemos ser de izquierdas cuando vivimos en la pobreza y se nos “permite” apoyar legítimamente a las comunidades de Chiapas viviendo en ellas, o a Cuba residiendo en la isla;

«(…) Desde su lujosa residencia de Lanzarote, en el que disfrutaba de todos las comodidades del capitalismo, escribía soflamas contra Occidente mientras apoyaba revoluciones como las de Chiapas en México o a tiranías como la de los hermanos Castro en Cuba (…) en España ha sido conocido también por sus artículos de prensa y por su asombrosa capacidad para firmar todo tipo de manifiestos, siempre impregnados del sectarismo de izquierdas. También ha participado en multitud de actos públicos de esa misma naturaleza. (…) Como buen intelectual de izquierdas europeo nunca trasladó su residencia a estos “paraísos de la justicia social” y se “sacrificó” viviendo en el injustísimo y terrible mundo capitalista, en su “modesto” chalet de la isla de Lanzarote. Al tiempo, las poblaciones de Chiapas o Cuba eran condenadas a la miseria por sus amigos Castro o el subcomandante Marcos (…)»

Bien fácil lo tendrían los predicadores de Libertad Digital y el resto de los medios que trabajan por el mantenimiento del establishment, la privatización de lo que queda del sector público y la erosión de los derechos sociales adquiridos por los ciudadanos, si los intelectuales de izquierda -escríbase “sectaria” siempre detrás (manual del periodista sumiso de “Libertad” Digital, pág. 32)- emigrasen todos al unísono al mundo empobrecido o a países que no practican la doctrina del neoliberalismo.

Saramago era, sin embargo, una de esas personas que creen que el mundo puede y debe ser cambiado desde la base y, para ello, aportaba su puñado de arena. Conocía más que de sobra, como cualquier persona lúcida, que el mundo capitalista es terrible e injustísimo sobre todo por la explotación y el saqueo al que Occidente somete a las sociedades del resto del mundo a través de sus multinacionales, condenándolas a un infradesarrollo dependiente.

El periodista de Libertad Digital está ciego a esa realidad, tampoco puede describirla en sus artículos, pues, de lo contrario, saldría “libremente” a la calle por la puerta de la redacción de Libertad Digital, bien por comunista, bien por sectario, por ambas cosas, o tal vez por firmar ése o aquel manifiesto reivindicativo.

Aún no satisfecho con lo dicho, R. Vilas, mercenario sin escrúpulos, termina quitando méritos al escritor por el Nobel que recibió en 1998; «(…) Siendo buen novelista y de izquierdas era casi inevitable que recibiera el Premio Nobel de Literatura (…). » Supongo que lo mismo le ocurrió a Henry A. Kissinger, premiado con el Nobel de la Paz por la intrusión de su país en otros pueblos en los que impulsó el terrorismo de Estado, o a Barack Obama, quién también recibió recientemente el mismo Nobel. Podría decirse, esta vez apelando a la sinrazón, que “siendo presidente de EEUU y habiendo aumentado sustancialmente el gasto militar de su país y la presencia de tropas en Afganistán era casi inevitable que recibiera el Premio Nobel de la Paz”.

Como dicen en el blog El Acusica, “Vilas erra en la forma, en los tiempos y en la búsqueda del aplauso fácil de la derechona rancia”, y ni siquiera “ha tenido la deferencia de esperar a que recibiera el adiós de sus allegados y familiares”.

Pero Libertad Digital no sólo dedicó este “homenaje” al escritor portugués. El mismo día, unas horas después de su muerte, un tal Víctor Cago, que dice que lo entrevistó dos veces y que, por tanto, llegó a conocerlo personalmente, pone a parir su obra literaria (2) de manera despiadada;

«(…) Creo que Saramago debería haberse callado después de La balsa de piedra. No pasa nada por escribir sólo uno o dos buenos libros, y luego desaparecer lejos, en Suiza o Abisinia (…) los críticos, sus necios editores de Alfaguara, que han hecho de Saramago un vulgar predicador totalitario, la harca progre que lo paseaba como un mono de feria…) le han creado. Cuando volvió a intentarlo, en los últimos años, particularmente a partir de Ensayo sobre la ceguera, hizo el ridículo (…) El Evangelio según Jesucristo, causa de su salida de Portugal y principio de toda la basura posterior, literaria y de la otra (…) Había casado con una joven periodista, sectaria hasta decir basta. Ecologistas chupasangres, intelectuales de tanque lleno, arreglamundos de barra de bar y toda esa panda de inútiles de la cultura oficial y subvencionada que salen de las piedras en los páramos provincianos lo habían secuestrado y convertido en un icono de no sé qué púlpitos del pesimismo y la revolución. (…) De esos años son los Cuadernos de Lanzarote y toda la porquería predicadora que nos endilgó en sus últimos años. Por esa época, le dieron el Nobel y lo terminamos de malograr.»

Por cómo se pretende ensuciar la memoria de Saramago al poco de morir, cualquiera diría que Libertad digital tenía cuentas que ajustar con el genial escritor. Quizás fue suficiente con demostrar su compromiso con los más desfavorecidos y su persistente denuncia de los intereses económicos que el panfleto defiende.

Quién seguro que sí se la tenía guardada es el Vaticano, que a través de su diario L’Osservatore Romano, nos enseña valores cristianos un día después de su fallecimiento con un texto tan miserable como los de Libertad Digital titulado “La omnipotencia (presunta) del narrador”. Este obituario insulta abiertamente a José Saramago llamándolo “populista extremista” y carga, cómo no, contra una de sus mejores obras: “El Evangelio según Jesucristo”, a la que tacha de irreverente y de suponer “un desafío a la memoria del Cristianismo de la que no se sabe qué salvar”. Sólo llamarlo radical estaría más acertado.

Pero para que nadie se quedé con el mal sabor de boca que deja la propaganda más miserable y mediocre de España, veámos una muestra del pensamiento radical de Saramago, a quién echaré de menos por lo que escribía, decía y hacía y por su gesto amable. Porque Saramago, fue, ante todo, un hombre bueno.

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(1) http://www.libertaddigital.com/sociedad/muere-el-escritor-portugues-jose-saramago-1276395500/

(2) http://www.libertaddigital.com/sociedad/muere-el-escritor-portugues-jose-saramago-1276395500/

  1. One Response to “Libertad Digital se ensaña con Saramago el mismo día de su muerte”

  2. Lo que te pide el cuerpo es decir una m… para todos ellos, miserables de pluma fácil. Que critican que cobraba (¿?) pero y ellos que son unos mercenarios del mejor postor, sin ideología.

    Del L’Osservatore Romano la más absoluta indiferencia. Sólo decir que “observe” el incumplimiento de todos los mandamientos por un gran porcentaje sus jefes.

    By Paco on jun 27, 2010

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