Justificaciones peregrinas a la retirada del cálculo de pensiones de 15 a 25 años y apoyo de El País a esa medida

4 February 2010 – 15:02

El gobierno ha suprimido la frase “si a lo largo de la década de 2020 se elevan en dos años estos parámetros -la edad de jubilación- y si, además, se aumenta en una década el número de años considerados para calcular la pensión, el recorte total del gasto en pensiones podría alcanzar casi 4 puntos porcentuales sobre el PIB a partir de 2030″ de la “Actualización del programa de estabilidad 2009-2013 enviado a Bruselas.

Aunque el foco mediático había alumbrado la propuesta de retrasar la jubilación de los 65 a los 67 años sin prestar apenas atención a la reforma del cálculo de pensiones, que progresivamente alcanzaría los 25 años de base, finalmente saltó la alarma social y, una vez más, los social-liberales han echado mano de insólitas justificaciones para la retirada de la iniciativa.

El párrafo formaba parte de un apartado titulado “7. La sostenibilidad de las finanzas públicas” dentro del epígrafe “7.2. Estrategia” (pag. 41), que recoge afirmaciones de “expertos” equivocadas por no contemplar importantísimas variables tales como el crecimiento de la productividad, como en su momento nos recordó V. Navarro en “Las pensiones son viables”.

El documento enviado a Bruselas proponía lo siguiente;

(…) Esta última propuesta es de importancia capital, ya que dado que cada década se produce un aumento aproximado de un año en la esperanza de vida, cada vez es mayor el número de pensiones que debe financiar el sistema sin que sus ingresos aumenten en la misma proporción. De acuerdo con los estudios disponibles para España, el impacto de estas medidas en las proyecciones de gasto asociado al envejecimiento puede ser muy importante. En concreto, cada año que se retrasa la edad legal de jubilación se reduce en un punto del PIB el gasto en pensiones; cada año que se amplía el número mínimo de años para obtener una pensión se obtiene una reducción adicional de 0,2 puntos porcentuales. Por tanto, si a lo largo de la década de 2020 se elevan en dos años estos parámetros y si, además, se aumenta en una década el número de años considerados para calcular la pensión, el recorte total del gasto en pensiones podría alcanzar casi 4 puntos porcentuales sobre el PIB a partir de 2030 (…)”.

Pero se fundamentaba en falsos postulados. Leamos una de las réplicas que en su momento lanzó V. Navarro, Catedrático de Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad Pompeu Fabra y anteriormente Catedrático de Economía Aplicada, a los neoliberales que defendían estos recortes sociales;

    El error del argumento alarmista: el crecimiento del porcentaje del PIB gastado en pensiones es excesivo.

    Este es uno de los errores metodológicos más importantes y frecuentes que aparece en el informe de la Comisión Europea, y que ha sido reproducido en gran número de artículos y editoriales. Tal argumento indica que el porcentaje del PIB en pensiones subirá de un 8,4% en el año 2007 a un 15,1% del PIB en el año 2060, un porcentaje que estos informes señalan como excesivo, pues la sociedad en el año 2060 no podrá absorber tales gastos pues restarán recursos necesarios para otras actividades, programas o servicios a la población no pensionista. El hecho de que el porcentaje de gasto en pensiones públicas alcanzará el 15,1% en el 2060 se considera una noticia alarmante que requiere una intervención ya ahora, disminuyendo los beneficios de los pensionistas.

    En este argumento se ignora el impacto del crecimiento de la productividad sobre el PIB del año 2060. Supongamos que el crecimiento anual de la productividad es un 1,5%, un crecimiento que incluso el Banco de España admite como razonable. En este caso, el valor del PIB español será 2,23 veces mayor que el PIB del año 2007. Ello quiere decir que si consideramos el valor del PIB del año 2007 como 100, el del año 2060 será de 223. Pues bien, el número de recursos para los no pensionistas en el año 2007 fue de 100 menos 8,4 (8,4 es la cantidad que nos gastamos aquel año en pensionistas), es decir, 91,6. En el año 2060 los recursos a los pensionistas serán el 15,1% de 223, es decir 33, y para los no pensionistas será 223 menos 33, es decir, 192, una cantidad que es más del doble de la existente en el año 2007, 91,6. Debido al crecimiento de la productividad, en el año 2060 habrá más recursos para los no pensionistas que hoy, y ello a pesar de que el porcentaje del PIB dedicado a pensiones es superior en el año 2060 que en el 2007. Los que alarman innecesariamente a la población olvidan un hecho muy elemental. Hace cincuenta años, España dedicaba a las pensiones sólo un 3% del PIB. Hoy es un 8%, más del doble que cincuenta años atrás. Y la sociedad tiene muchos más fondos para los no pensionistas de los que había entonces, aún cuando el porcentaje del PIB en pensiones sea mucho mayor ahora que entonces. Por cierto, ya hace cincuenta años, cuando España se gastaba un 3% del PIB en pensiones, había voces liberales que decían que en cincuenta años se doblaría o triplicaría tal porcentaje, arruinando el país. Pues bien, estamos cincuenta años más tarde, y el país tiene más recursos para los no pensionistas que existían entonces, aún cuando el porcentaje del PIB dedicado a pensiones se ha doblado.”

Las justificaciones que los medios reproducen rescatando palabras del Ministerio de Economía se amparan en que el párrafo en cuestión era “un ejemplo” (El País): ”(…) el Ministerio de Economía había incluido el párrafo en la actualización del Programa de Estabilidad a título de ejemplo (…)”; una proyección sobre el resultado hipotético de un retraso en la edad de jubilación y del alargamiento del periodo de cómputo de las pensiones” (RTVE); “un ejemplo, una simulación (El Mundo): “Dado que dicha simulación ha podido interpretarse como una propuesta concreta (…)”; o una “errata” (RTVE).

Lo de la “errata” parece que finalmente fue eliminado de la web de TVE por no formar parte del lenguaje que el lector u oyente medio puede tolerar sin partirse de risa, pero se conserva en google;

fe-de-erratas.-Reforma-pens

De todo esto, lo más inquietante quizás no sea la propuesta fallida o los eufemismos para explicar su retirada a la opinión pública sin reconocer que se ha escondido el rabo entre las piernas, sino el editorial de hoy de El País que insiste en la necesidad de aplicar tal medida:

(…) Ayer, tuvo que anunciar que eliminaba el párrafo, contenido en el documento remitido a Bruselas, en el que precisaba que en la propuesta de reforma de las pensiones -una de las medidas decisivas para controlar el déficit y la deuda junto con el programa de recorte de gasto público- se aumenta el periodo de cómputo para el cálculo de las pensiones desde los 15 años actuales hasta los 25 años. Una torpeza política de esta magnitud reduce las posibilidades de negociación con los agentes sociales de una medida necesaria para garantizar el futuro del sistema de pensiones (…)”. El País, Editorial. “Falta rigor político” (04/02/10).

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