6+3 = 5+4

21 diciembre 2009 – 19:38

Cualquiera que piense que la absorción de dos cadenas privadas por parte de las otras dos va a afectar al pluralismo informativo en televisión debe andar un poco despistado si observamos objetivamente los contenidos que vende cada cual.

Se tiende a la uniformidad, ya sea a través de dos o cuatro cadenas, por repetición de un modelo estadounidense que todo lo reduce a cinco o seis tipos de programas-basura. Se trata de ofrecer matices dentro de un esquema rígido que no admite demasiada inventiva.

Esta falta de pluralidad no ha sido inconveniente para que las audiencias sigan fuertes. Cada año se bate el récord de permanencia frente al televisor (235 minutos de media por persona para este año) pongan lo que pongan. Esa es precisamente la mala noticia, que se sigue consumiendo lo que se ofrece, sea lo que sea, y que el criterio del espectador empeora conforme se afianzan estereotipos en la sociedad y éstos son asumidos como propios por el espectador. Lo demás son matices dentro de lo mismo, y la prueba de que lo importante, como siempre, es el negocio y nunca una tendencia o ideología política, como mucha gente aseguraba, es que Antena 3, quizás la cadena más retrógada dentro de lo que hay, absorbe a la Sexta, condenada por “comunista” por reputados expertos de la tele. Las alabanzas de Susana Griso a la “tableta de chocolate” de Aznar pueden convivir con casi cualquier cosa cuando se trata de ganar más dinero.

Tele 5 viene a ser lo mismo que la Cuatro si exceptuamos algunos análisis de Iñaki Gabilondo en el telediario de la noche, y de hecho, por tradición, la pechuga, el muslo y la cacha fina que siempre han definido todo lo que sale de la cadena, casaría mejor con La Sexta.

Sólo podremos echar de menos programas que -en ocasiones- escapaban del cutrerio dominante, espejo de una sociedad decadente, como El Intermedio o algún otro con el que se podían echar unas risas.

No es fusión porque no se trata de una unión de iguales. Es la absorción de aquellos que continúan sumando beneficios, aunque no tan sustanciosos como otros años, sobre los que deben pagar su propia deuda: 1950 millones de euros de préstamo le vencen a Prisa en Marzo. Esos grupos, Planeta y Mediaset, son los que decidirán la línea ideológica a seguir, es decir, más de los mismo pero sin fisuras. Desfilen, compitan, lloren, sean patéticos.

Quién pensase que el libre mercado contribuye a la multiplicación de las opciones no tuvo en cuenta que la concentración de capitales, la creación de gigantescos conglomerados económicos en todos los niveles, es justo lo contrario de esa teoría fallida. La competencia no ha servido hoy para multiplicar la oferta, sino para suprimir al débil y barrer cualquier deseo de pluralidad, aunque fuese ficticio. Como siempre, lo más recomendable es aprovechar el apagón analógico para deshacerse para siempre del televisor.  Ríase mientras lo rompe.

Lo siento ya no se pueden poner mas comentarios en esta entrada.