Diseccionando a El País. El papel de los medios y el pecado de Gordon Brown
2 octubre 2009 – 14:51
Leemos hoy en el “periódico global en español” un buen ejemplo de hasta qué punto los periodistas de este diario desvirtúan cual debiera ser el papel de los medios en la sociedad: informar con o sin tendencia ideológica y, si se quiere, entretener, pero siempre considerando unos códigos de ética periodística.
En el texto “The Sun” entierra su apoyo al laborismo (1), se relata porqué este medio pide explícitamente el voto para un candidato determinado en unas elecciones generales sin cuestionar en ningún momento un comportamiento que choca con su estatuto de Redacción;
El País rechazará cualquier presión de personas, partidos políticos (…) que traten de poner la información al servicio de sus intereses.
La coacción de los medios de comunicación a los partidos políticos parece haberse convertido en la norma y no en la excepción;
“(…) ha dejado de apoyar al Partido Laborista y pide el voto para el conservador David Cameron en las próximas elecciones (…)”
Brown, un político muy cuestionado no sólo por medios con una línea ideológica tradicionalmente conservadora o liberal, sino también por los que se consideran como “socialdemócratas”, proclamó que “(…) los votantes, no los diarios, deciden las elecciones (…)”, a lo cual responde El País en el último párrafo de esta noticia; “(…) porque lo que de verdad importa no es a quién apoya en las urnas [The Sun], sino cómo influye en sus votantes con sus informaciones a meses vista de los comicios (…)”, confirmándonos con todo el descaro uno de los propósitos de fondo de un periódico -aparte del beneficio económico que supone su venta-, que no es otro que influir en los ciudadanos para que éstos apoyen a un determinado partido político, en lugar de informar de la manera más objetiva e independiente posible de forma que el lector pueda construir su propia opinión a partir de los hechos.
Si seguimos asumiendo con toda naturalidad ideas como ésta, u otras que van diseñándose para remodelar con nuevos materiales el sentido de las palabras -por ejemplo, que bajar impuestos “es de izquierdas”- acabaremos olvidando aquellos valores desacordes con el Pensamiento Único. Seremos, entonces, comprensivos con una corporación mediática que se moleste -y actúe en consecuencia- porque tal o cual político perjudica sus intereses económicos. Justificaremos la falsedad demostrada porque el conocimiento de lo que ocurre en el mundo podría alterar nuestra fe en el sistema económico o la estabilidad de nuestro cálido cascarón.
En cuanto a la crucifixión de Brown, a la cual el País contribuyó con algunos clavos [El diario, que apoyó a Tony Blair, afirma que el Gobierno "se ha quedado sin excusas" y es preciso un cambio en el país.- Brown pierde los nervios en televisión (2), Brown se enfrenta al congreso laborista en un clima de derrota. Los problemas de vista del primer ministro minan sus posibilidades (3), ¿Quiere Obama reunirse con Gordon Brown? El diario 'The Guardian' informa que la Casa Blanca ha rechazado hasta cinco veces los encuentros con el primer ministro británico (4), Descubiertos los secretos del maquillaje de Gordon Brown (5)], dudo mucho que se deba a que The Sun “(…) nunca ha perdonado a Brown -Ni a Blair- que no convocara un referéndum sobre el Tratado de Lisboa (…)”, sobre todo porque gobernaba Blair cuando se tomó tal decisión y ya queda bastante lejos en el tiempo. Más bien creo que Gordon Brown se salió del puchero, del consenso no escrito en las políticas impositivas en Europa, y cometió la osadía de subir los impuestos directos a las rentas más altas de su país [Reino Unido eleva los impuestos a las rentas más altas para controlar el déficit (6)]
“(…) A partir de abril de 2010, las rentas superiores a las 150.000 libras anuales pagarán una tasa del 50% de sus ingresos a Hacienda, frente al 40% actual. Así se deshace parte del camino recorrido en los años ochenta, cuando Margaret Thatcher redujo del 85% al 40% la tasa impositiva a los más ricos (…)”
Foto: El País
Ese fue su pecado y por él debe pagar. Llevó a cabo una medida muy popular, que apoyaría la gran mayoría de los ciudadanos si tuviesen la oportunidad de ser preguntados. Y no es casual que casi no se pregunte por ello. La reciente polémica sobre la subida de impuestos del tramo del IRPF que se corresponde con las rentas más altas sólo la encontré plasmada en esta encuesta de El País;
¿Debería el PSOE aplicar una subida del IRPF a las rentas más altas?
83% Sí
16% No
1% NSNC

En la mayoría de las encuestas sobre subidas de impuestos se evita que la expresión “rentas altas” aparezca junto a “subida de impuestos” porque se sabe de antemano que, evidentemente, casi todos los votantes apoyarían esa medida. En su lugar, encontramos un texto en el que se generaliza la subida a toda la población o se aplica a las rentas medias conociendo de antemano la respuesta mayoritariamente negativa, como por ejemplo; ¿Está de acuerdo con una subida de impuestos en el actual momento económico? Leído en La Vanguardia. Pero también pueden emplearse otros métodos de despiste.
Téngase siempre muy en cuenta que los directivos y principales accionistas de los medios de comunicación corporativos, altos ejecutivos y políticos tributan en ese tramo, y siempre que su banco no les haya proporcionado 99 amigotes encantados de serlo para montarse una SICAV, se ven perjudicados personalmente por esa medida. Es tan simple como obvio.
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(6) http://www.expansion.com/2009/04/22/economia-politica/1240409878.html



















