Adoctrine a su hijo en el Pensamiento Único: Micrópolix.
5 enero 2009 – 16:33
¿Desea atrofiar para siempre la inteligencia, la curiosidad y la imaginación creativa de sus hijos? Llévelos a Micrópolix, la minimonstruosidad del consumo irreflexivo.
A los niños de 6 a 13 años que ingresen en esta aberración de 9000 m2 se les facilitarán, antes que nada, 100 “eurix”, de manera que asimilen desde el principio qué espera nuestra sociedad de ellos y cuáles son las cualidades por las que se les valorará en el futuro. Éstas se reducen, básicamente, a su capacidad para trabajar, obtener eurix y consumirlos. Se calcula que unos 350.000 niños podrán ser adoctrinados durante el 2009 en Madrid, ciudad piloto, pero se espera abrir centros similares por toda Europa.
Situada en San Sebastián de los Reyes, cuenta con Oficina de empleo, supermercado, banco, plató de TV, radio y red vial… todo en miniatura, dispuesto para que los niños jueguen a trabajar, aprendan a endeudarse, conozcan dónde deben comprar la comida prefabricada y asimilen la felicidad de la ostentación conduciendo mini choches de alta gama bien identificados por su marca.
La feliz idea se la debemos a Neinver, compañía inmobiliaria española con fuertes inversiones en Polonia, propietaria de La cadena de centros Factory, de comida rápida, o de tiendas “outlet”, que venden más ropa barata por hacerlo fuera de temporada, negocios, ambos, muy jugosos en tiempos de crisis. Pero también participan; 40 principales, Attitudes, Audi, Ben&Jerry’s , Burger King, Cadena SER, Cartoon Network, Coca Cola, Ecoembes, El Corte Inglés, El País, Frigo, Génesis, Grupo Pascual, Grupo SM, Imagenio, Seur y Telefónica; todas anunciadas en esta ciudad, dónde la publicidad también se consume mientras se juega-trabaja. Instituciones como la Comunidad de Madrid o el Ayuntamiento de San Sebastián de los Reyes, han colaborado en el desarrollo de esta fábrica de “ciudadanos ejemplares”.
El Mundo, o El Mundix, nos cuenta de ella;
“Micropolix es ese mundo al que todos habríamos querido ir a jugar cuando éramos pequeños pero que, a falta de tecnologías e inversión, teníamos que montarnos nosotros mismos (…) Cada niño pagará 20 euros por el derecho a jugar durante unas cuatro horas. Cuando entre en Micropolix recibirá 100 eurix, moneda que tendrá que administrarse durante todo el juego, aunque podrá ganar más dinero si encuentra un trabajo en la oficina de empleo. Real como la vida misma. Pero en Micropolix no sólo hay que trabajar. Los pequeños podrán también aprender a administrar sus fondos cuando vayan a la compra o alquilen coches (pequeños cars) (…). Si, después de sus cuatro horitas de juego, su pequeño Rockefeller ha hecho fortuna al frente de la tienda de alimentos o desfilando en la pasarela de moda, puede guardar su dinero en el banco de Micropolix y, la próxima vez que acuda a jugar, allí estará esperándole para que no tenga que volver a partir de cero” (…).
El País, o El Paíx, coincide en el veredicto;
“Nada más entrar, los pequeños podrán acercarse al banco para gestionar sus eurix. Después, decidirán si jugar o trabajar. Los que quieran, podrán elegir en la oficina de empleo entre decenas de profesiones: bombero, médico, cajero, periodista… Después, acudirán a sofocar un incendio con mangueras reales, o grabarán entrevistas con cámaras, o maquetarán un periódico. Los niños practicarán hasta 30 actividades diferentes (…). Hay ayuntamiento, teatro, radio, hospital, banco, autoescuela, biblioteca, cibercafé, universidad, bomberos, oficina de empleo… Lugares donde los chavales -como si fueran adultos- trabajan, disfrutan de su tiempo libre (en el cíber, en la biblioteca, en la discoteca o el teatro, previo pago del servicio) y realizan las gestiones que necesitan para ser considerados ciudadanos de pleno derecho”.
Derecho a jugar, a ganar dinero si encuentran un trabajo, a administrar sus fondos, a decidir si jugar o trabajar, o a gestionar cómo pueden llegar a ser considerados ciudadanos de pleno derecho. Estas son algunas de las cosas que, según ambos periódicos, de venta también en Micrópolix, pueden hacer los niños en una ciudad que parece concebida por los hombres grises de Michael Ende. Y luego dicen de los chinos.
(…) Los niños son el material humano del futuro. El futuro será una época de máquinas a reacción y cerebros electrónicos. se necesitará un ejército de especialistas y técnicos para manejar todas esas máquinas. Pero en lugar de preparar a nuestros hijos para ese mundo de mañana, permitimos todavía que muchos de ellos pierdan gran parte de su precioso tiempo en juegos inútiles. Es una vergüenza para nuestra civilización y un crimen ante la humanidad futura.
Todo eso les resultaba enormemente convincente a los ahorradores de tiempo. Y como ya había muchos ahorradores de tiempo en la gran ciudad, pronto consiguieron convencer al ayuntamiento de la necesidad de hacer algo por todos esos niños descuidados.
Como consecuencia, en todos los barrios se construyeron los llamados “depósitos de niños”. Se trataba de grandes edificios en los que había que entregar, y recoger, si era posible, a todos los niños de los que nadie se podía ocupar. Se prohibió severamente que los niños jugaran por las calles, en los parques o en cualquier otro lugar. Si se encontraba a algún niño en esos lugares, siempre había alguien que los llevaba al depósito de niños más cercano. Y a los padres se les castigaba con una buena multa.
Tampoco los amigos de Momo escaparon a esa nueva normativa. Fueron separados, según el barrio del que provenían, y los metieron en depósitos de niños diversos. Se acabó lo de inventarse ellos mismos sus juegos. Los vigilantes prescribían los juegos, que sólo eran de aquellos con los que también aprendían alguna cosa útil. Mientras tanto olvidaron otra cosa, claro está: la capacidad de alegrarse, de entusiasmarse y de soñar.
Con el tiempo, los niños tuvieron la misma cara que los ahorradores de tiempo. Desencantados, aburridos y hostiles, hacían lo que se les exigía. Y si alguna vez los dejaban que se entretuvieran solos, ya no se les ocurría nada.
Lo único que todavía sabían hacer era meter ruido, pero ya no era un ruido alegre, sino enfadado e iracundo.
Los hombres grises no se acercaron a ninguno de los niños. La red que se había tendido sobre la ciudad era densa y —según parecía— indestructible. Ni siquiera los niños más listos supieron escapar de sus mallas. Se había cumplido el plan de los hombres grises (…).
Michael Ende. Extracto de Momo.






















21 Responses to “Adoctrine a su hijo en el Pensamiento Único: Micrópolix.”
Qué tenebroso lugar. Da auténtico miedo el parquecito de marras.
By Javi on ene 5, 2009
Así que tienen que pagar por utilizar la biblioteca? hummm qué curioso, eso no pasa AÚN en el mundo de “ahí fuera”, no? para disgusto de nuestra amada comisión europea, que quiere que las bibliotecas paguen a las sociedades de autores lo que no está escrito (perdón por el chiste fácil).
Parece una SUBLIME obra de adoctrinamiento en el consumo.
By Jesus on ene 7, 2009
Muy bueno el libro de Momo, y la comparación esta clavada.
By pedromellado on ene 14, 2009
Pues no estoy de acuerdo con el artículo. Quien lo ha escrito no ha visitado el lugar. Yo sí. He llevado a mi hija dos veces ya y os aseguro que no tiene nada de las críticas que aquí se vierten.
Es un espacio en que los niños juegan y aprenden sobre profesiones y valores nara consumistas. Los “eurix” funcionan como una herramienta más de aprendizaje que ayuda a los niños a tomar decisiones. Una prueba de ello es que los niños ganan el mismo sueldo, hagan de repartidor o de comandante de avión. Muchísimo menos consumista que la gran mayoría de los divertimentos que podemos encontrar para ellos hoy en día y muchísimo mas educativo.
El nivel de cuanto se encuentra es muy alto nivel y, en mi opinión, ofrece un marco potenciador de la imaginación y la fantasía de los niños, además de una muy buena forma de fomentar el aprendizaje.
By Jorge on ene 30, 2009
Por cierto, Momo es un libro que me encanta, pero que está en la antítesis de lo que se vive en este parque.
By Jorge on ene 30, 2009
Cierto, Jorge, no he visitado Micrópolix, pero creo que no necesito hacerlo para opinar sobre él. Me valgo de las ventajas de la tecnología actual. En mi opinión, el mejor lugar para que los niños jueguen es la calle, los parques o el campo, como siempre hemos hecho de pequeños. Allí nos inventábamos nuestros propios juegos y no existía ningun tipo de dinero de por medio, real o ficticio. No entiendo por qué un niño necesita eurix o euros para tomar decisiones y por qué es educativo introducirlo en una simulación de trabajo de adulto. La función de los eurix, según lo veo, es el adoctrinamiento de los niños como futuros consumidores y potenciadores de un sistema económico que es insostenible y que no debe seguir creciendo. Si seguimos por ese camino estamos destruyendo su futuro y el presente de los que viven en países explotados por nuestras transnacionales.
By César Pérez Navarro on ene 30, 2009
El sitio es aterrador. Colas interminables para todo. Eliminan del niño cualquier iniciativa. No les enseñan ni una sola profesión liberal y les multan si les ven paseando o jugando tranquilamente por la calle. Encima el dinero sólo les sirve para tres tonterías y aprenden muy bien lo que es la burocracia. Les llaman ‘ciudadano’ constantemente. Es gracioso ver a los niños matándose por hacer de reponedores en un supermercado mientras que en casa son incapaces de cerrar la nevera.
A mi hijo se le ocurrió preguntar si había algún sitio como la bolsa, en el que pudiera invertir su dinero o bien crear su propia empresa y casi se desmayan.
Recomiendo ir a Micrópolix para que los niños vean desde pequeños el futuro que les espera…… salvo que los padres lo evitemos.
By Juanillo on abr 10, 2009
De acuerdo con que se coharta la iniciativa o creatividad de los niños, además de inculcarles civismo de la peor de las formas, partiendo de amenazas, como ponerles una multa. Por otro lado, no se ofenda, pero me sorprende que un niño desee invertir en bolsa el dinero que cae en su bolsillo, aunque sea ficticio. En lugar de casi desmayarse, podían haberle explicado que ese dinero no produce nada, que sólo sirve para enrriquecerse a costa del trabajo de los demás y que la especulación generalizada, en esencia, es la causa de la crisis actual.
By César Pérez Navarro on abr 10, 2009
Pues yo alucinaba con lo de la altura mínima recomendada para conducir coches; en un lugar dedicado a niños nunca se puede relacionar altura con edad: o se controla por edad o se controla por altura, pero no por los dos. Un niño de 8 años no tiene porqué llegar a 1,35 y no por ello es bajo.
En fin… niños llorando en esta cola; nios llorando porque les quitan “puntos” conduciendo y se decepcionan cuando la atracción dura dos minutos y han estado cuatro horas para sacar el carné.
Por otra parte, la forma de dirigirse a los niños por parte de los monitores es bastante autoritaria…
Y además, si dicen que se cierra a las 21:30, es necesario que avisen que las instalaciones de cerrarán un cuarto de hora antes. A las 21:10 ya no dejan entrar a los niños en ningún sitio
En fin…
By Anónimo on may 4, 2009
He leido casualmente sus comentarios acerca de Micropolix, creo que quien lo ha escrito ni se ha molestado en ir, y si asì fuera deberìa ir a que “se lo miren”, porque està grave.
Si es capaz de ver todo lo que dice en el articulo, debe sufrir mucho ante la realidad cotidiana , que esa si que es grave. El Parque PARA NIÑOS, es magnifico, didàtico y divertido,,….¡ PARA NIÑOOOOS¡¡¡, no para ADULTOS.
By nature on ago 9, 2009
La verdad, me parece apocalíptico este artículo y, como dice nature, quien lo ha escrito, ni se ha molestado en ir. A veces la ignorancia es muy atrevida.
También alucino con lo que dice algún otro opinante llamándolo aterrador.
Yo descubrí Micropolix porque mi hija de 10 años fue invitada a una fiesta de cumpleaños allí y, desde entonces he vuelto tres veces, alguna de ellas llevando amiguitas de mi hija.
La verdad es que el sitio es un alucine. Ya quisiera haber contado con un lugar así cuando era pequeño.
Allí los niños tienen la oportunidad de jugar a cosas a las que todos hemos jugado siempre, pero con infinitos más medios. ¿Quien de nosotros no ha jugado a tiendas en la calle o se ha imaginado policía, o bombero, o piloto, o artista?. Pues bien, lo que hacen en Micropolix es proporcionarles el marco y las herramientas como para hacerlo. Y no solo eso, sino que además mientras juegan aprenden sobre estas profesiones en un entorno seguro.
Los monitores tratan a los niños como “ciudadanos” de este mundo mágico y según el rol que lleven, que suele ser el de “jefes” de cada una de las actividades. Claro que hay alguno autoritario, como el que creo que era “sargento Gravilla” de la academia de policía, porque ese era su rol. Y es que todo Micropolix es como un gran juego de rol.
Al fin al cabo, ¿qué es el juego?. La forma en que no solo los seres humanos, sino los animales en general, aprendemos y ponemos en práctica lo que será nuestra vida de adultos. Jugando aprendemos a relacionarnos con los demás. Y en este parque los niños encuentran el marco y las herramientas para hacer eso mismo y en un entorno seguro.
Porque los niveles de seguridad que he podido comprobar son muy altos, como por ejemplo unos protectores en las puertas para que los niños no se pillen los desos que nunca antes había visto.
No estoy de acuerdo con que un centro como este sea un aparcadero de niños, al contrario, se convierte en un espacio en que nosotros los padres podemos ver qué les gusta a nuestros hijos y como se desenvuelven jugando y podemos compartir, sin dirigirlos como solemos hacer demasiado a menudo.
Yo soy uno de esos padres que un día jugaba en las calles. Y la verdad, me gustaría que mi hija pudiera hacerlo como entonces. El problema es que las calles de ahora ya no son las de antes. Aunque repito, una cosa no tiene porqué excluir a la otra.
Y en cuanto a las críticas, estoy de acuerdo conque tampoco es el paraiso en la tierra, pero la mayoría de las que he leido, o son hijas del desconocimiento, o tienen, seguro, explicación. Como la de la altura y edad para conducir, que me explicaron que era por la propia seguridad de los niños, aunque me han comentado que piensan abrir pronto un circuito de circulación especial para los mas pequeños.
En fin, creo que queda claro que me he vuelto un fan de Micropolix. Ojalá que hubiera mas iniciativas de este tipo. ¡Felicidades!
By Jose on ago 29, 2009
Tampoco necesito entrar a Disneylandia para hacerme una idea del lugar.
¿Sin dirigirlos como solemos hacer demasiado a menudo?
Un juguete ya es una forma de dirigir el juego del niño. Más aún un videojuego o este parque concebido para aprender a consumir, para no salirse del plato de lo que debe considerarse como “normal”. Nada queda para la invención del niño, nada para su imaginación.
Jose, se molesta demasiado en escribir este texto para patrocinar Micrópolix ¿No será usted el gerente o el relaciones públicas?
By César on ago 29, 2009
Pues no, señor, ni soy gerente ni relaciones pública de nada. Solo soy un padre, por cierto que también ha leido y admira Momo, que se molesta por intentar explicar algo que se critica desde el desconocimiento y demostrar mi desacuerdo con usted. Opiné no por defender el parque (que imagino ya tendrán medios mejores y personas mas preparadas que yo para hacerlo), sino mi forma de ver las cosas. Lo que me movió a “molestarme” en escribir fue su radicalidad al contestar a quienes no comulgamos con sus planteamientos, quizá por el simple hecho de que quizá tenemos un conocimiento sobre el tema del que usted adolece.
Por otro lado se molesta usted demasiado también en atacar a quienes disentimos de su opinión. ¿Que tipo de trauma infantil se esconde tras lo que escribe?. Algo debe de haber, seguro.
Con sus respuestas, tanto a mi persona como a quienes antes que yo han estado en desacuerdo con el artículo (si es que a esto que usted ha escrito se le puede llamar así), ya dicen más que suficiente sobre usted.
Y digo que el suyo no se debería considerar un artículo porque critica algo sin estar informado y esta es una de las bases del periodismo.
Lo de usted es como si a alguien a quien no le gusta el teatro le diera por hacer la crítica una obra…que ni siquiera había visto.
Pero ya lo dicen, la ignorancia es muy atrevida.
Al parecer por su respuesta, usted no ha entendido ni mucho ni nada de lo que he intentado explicar, pero desisto de hacerle entender.
Sé reconocer un fundamentalista cuando lo encuentro. Por mucho que usted se considere en posesión de la verdad inamovible, eso no significa que la tenga. Y por mucho que yo intente razonar, tampoco podré llegar muy lejos con alguien como usted, porque la radicalidad va invariablemente unida a la estrechez de miras.
Por lo tanto no voy a seguir contestándole y me quedo tranquilo sabedor de que los que pensamos como yo somos bastantes mas que los radicales que lo hacen como usted.
Por cierto, volviendo a Momo, me recuerda usted mucho a algún personaje del libro. ¿No será usted uno de los hombres grises?.
By Jose on ago 30, 2009
Si leyó Momo creo que no comprendió la esencia del libro, pero no es éste un lugar para convertir las opiniones en ataques personales. Mejor captar las respuestas con sentido del humor. Le pregunté si trabajaba en Micrópolix porque su opinión anterior se parecía a un anuncio publicitario (o me lo parecía a mí).
De su ofendida respuesta plagada de tópicos y prejuicios hacia quienes cuestionamos muchos comportamientos de la sociedad en general, me llamó la atención lo de “criticar sin estar informado” y que la “radicalidad va invariablemente unida a la estrechez de miras”.
Primero, esto es un artículo de opinión, y se puede opinar sobre un lugar sin haber estado allí. Si un periodista tuviera que informar siempre de primera mano, el periódico tendría 4 páginas. “Radical” tiene otro sentido, y es el que va a la raíz de los problemas, de las cosas, para explicarlas. En ese sentido si intento ser radical, y ver más allá de la seguridad del parque, de la altura mínima para conducir los coches u otros aspectos. Si me llama la atención que los niños “jueguen” asumiendo el rol de los adultos, consuman con eurix rodeados de marcas publicitarias y que a eso se le llame “aprendizaje”.
No soy de los que se acostumbraron a pagar por su felicidad. Hace mucho descubrí que consumir poco es la forma de reducir la explotación de las personas en otros países, además de la destrucción del medio ambiente. Además, consumir lo necesario me permite trabajar menos y dedicar esas horas que no me arrebataron los “hombres grises” a escribir aquí, por ejemplo, a trabajar en la huerta, o a cuidar otros aspectos de la vida.
By César on ago 30, 2009
Hola, he leído toda la lista de comentarios que han hecho y les voy a dar mi opinión ya que yo trabajo allí a pie de calle.
Desde el punto de vista de alguien que trabaja en Micropólix, les debo comentar que a mi no me parece tan apocalíptico el mensaje del principio que escribe César.
Es verdad que el sitio es impresionante y que el proyecto educativo que tienen sobre el papel es muy interesante, pero la realidad es otra.
La obsesión de las niñas y de los niños al entrar en Micrópolix es conseguir eurix, llegando a tal punto que en muchas actividades no nos preguntan a los monitores qué se hace, si no si se cobra o no. La pregunta más repetida por los niños y las niñas es: ¿Aquí me pagas?. Una amplia mayoría entrará en la actividad dependiendo de si ganan o no dinero.
Pero lo sorprendente es que a la salida de la actividad, si es fin de semana y hay padres, éstos les preguntarán a sus hijos: ¿Cuánto te han dado? en vez de ¿qué has hecho, te lo has pasado bien?. Eso si el niño o la niña ha entrado en la actividad, porque muchas veces son los padres y las madres las que les dicen: No, no, aquí no entres que aquí no te pagan.
Desde mi punto de vista el dinero impera sobre todas las cosas en la visita a Micrópolix.
Hay niños y niñas que entran en las actividades orgullosos de la suma de dinero que han conseguido. Saben en qué actividades es más fácil conseguir dinero y hay algunas que ni se plantean en favor de aquellas que les permiten obtener más eurix.
La publicidad: presente en toda la ciudad. Telefónica, El Corte Inglés, Audi, Burguer King, Coca- Cola, Seur… No se escapan los niños y las niñas de la publicidad en toda la ciudad.
Estereotipos y co-educación: se repiten por toda la ciudad miles de estereotipos, sólo es necesario darse un paseo para comprobar que las chicas están representadas de una forma, y los chicos de otra.
Los y las trabajadores/as de Micrópolix: la verdadera educación es la que damos las personas que trabajamos diariamente con los chavales y las chavalas.
Trabajadores y trabajadoras que cobramos un sueldo mínimo, que nuestro sueldo depende de la titulación que tengamos, baremo que reduce costes a la empresa, ya que dentro de la ciudad y en cada módulo, todos los monitores independientemente de su tutilación tienen la misma responsabilidad.
Nuestro sueldo está entre 7 y 10 euros brutos la hora, con las pagas prorrateadas.
Firmamos un contrato por horas anuales, lo que hace que, para que no cobremos una suma más irrisoria de lo que ya es, entremos debiéndole horas de trabajo a la empresa.
Micrópolix no paga a sus trabajadaores ni los descansos de 15 minutos cada seis horas, ni el tiempo que tenemos para comer. No lo pagan.
Si nos ponemos enfermos, tampoco se nos pagan los dos primeros días de baja. Y reza por no ponerte enfermo en fin de semana, porque entonces te cuesta 100 euros.
Es tremendo.
Por esto es por lo que les comento que no es tan apocalíptica la carta de César del principio.
Yo creo que una empresa que tiene determinada política con sus empleados refleja su estilo en lo que hace.
Y el público de esta empresa son personas entre 4 y 13 años.
Para mi, la obsesión por el dinero en Micrópolix es evidente.
Es el único objetivo de esta empresa.
Po esa razón nos pagan una miseria, no nos pagan si estamos enfermos, no nos pagan por nuestros descansos, etc. Por la misma razón que un padre o una madre debe pagar 9 euros para entrar en la ciudad aunque sus hijos tengan 13 años y puedan desenvolverse solos.
Porque su objetivo es conseguir dinero. A base de reducir beneficios sociales de sus trabajadores entre otros.
Atentamente,
Microcurrantax
By Microcurrantax on nov 13, 2009
Soy madre de dos niños de 7 y 10 años y estoy totalmente de acuerdo con la microcurrante aunque creo que si se planteasen algunos cambios como lo de sacar el dinero y todo eso el sitio puede estar bien. Es muy bonito pero lo del dinero es verdad y luego lo de las colas y el precio que es caro, 22 euros por crio y 9 nosotros con los tiempos que corren, demasiado caro
By Lola on dic 3, 2009
Hola, soy Cris, soy madre y mis peques han ido varias veces a Micropolix. En primer lugar, 22E es un precio moderado si contamos con que el niño puede estar desde las 11 de la mañana hasta las 8 de la noche.
Con respecto a algunos comentarios que he leido en ese foro, los que no dejan iniciativa al niño/a son los propios padres, si la niña quiere ser panadera, ¿por qué la empujas para que sea cajera?dejad a los niños que hagan lo que quieran, es su ciudad y vosotros debeis dejar a los niños que hagan lo que deseen.
Por otro lado, las colas, son mucho mas largas por vosotros, si respetarais las normas y fueran ellos los que la hicieran…recordad que los padres no pueden hacer la cola por los niños…
Y por otro lado, los que estamos haciendo que aumente su aficcion por el dinero, son los propios padres, hijo te han pagado?cuanto te han pagado?…o que sean los propios padres los que le preguntan al monitor si pagas o no….en que nos estamos convirtiendo??
Tan solo quería reflejar, otra cara de Micropolix, ya que parece que estamos empeñados a exponer tan solo las cosas negativas.
Mis hijos han ido tres veces y se lo pasan pipa cada vez que van, si os parece caro o no os gusta, no vayais, creo que monitores y todo el equipo os agradeceran la NO visita, y agradecerán que qienes los visitemos seamos gente con corazón y que ve el gran trabajo y esfuerzo que hay detrás.
Aconsejo ir a Micropolix siempre que se pueda,los peques se divierten y aprenden muchisimo!
Y enhorabuena al trabajo realizado por el personal del parque, porque los monitores, casi todos ellos, gente muy joven, que pone un empeño enorme porque el niño se lo pase bien, que aprenda y disfrute a la vez que toma confianza en una persona desconocida en tan solo 20 minutos…
Un abrazo
By Cris on ene 1, 2010
Hola,
Yo queria responder a microcurrantax de “trabajador a pie de calle a trabajador a pie de calle”.
Lo primero, si has trabajado en mas cosas de tiempo libre sabras cuanto se cobra aprox en otro lugares y veras que aqui se cobra muy decentemente y las condiciones son muy buenas (obviamente todo se puede mejorar, como en cualquier lado, pero dime en cuantos sitios te dan 2 pagas extras, te hacen indefinido desde el primer dia, y juntando libranzas y vacaciones te salen casi 2 meses al año). Y lo de las “barreras de estudios” te va a pasar en cualquier sitio, si eres licenciado cobras una cosa y si tienes FP otra, y a lo mejor haces el mismo trabajo. Y si te molesta, haberte currado los 5 años de una carrera como hacen tantos.
Segundo: gracias a las marcas tenemos Micropolix, nos guste o no. Sin ellas no habria dinero para tener lo que tenemos y no se podrian contar con los medios que hay! tambien te recuerdo que las marcas estan MUY reguladas en Micropolix y que nunca pueden abarcar mas de un tanto por ciento del total de modulo que patrocinan y que jamas se les hace publicidad directa a los niños (¿por que nos parece perfecto ir a otros parques o al mismo supermercado y que vean las marcas y aqui no? es exactamente lo mismo)
3. Cuando te explican el proyecto de micropolix antes de entrar a trabajar, te cuentan el concepto y si lo aceptas, si decides trabajar ahí, es porque tu lo has decidido, con su “sueldo miserable” incluido.
4. Si los niños o los padres preguntan por el dinero al salir/entrar de una actividad, es porque algo falla en ellos, no en micropolix. Creo que proporcionan una herramienta fundamental en el aprendizaje del niño con los eurix, no para que aprendan como dice Cesar “lo que van a tener de mayores en esta sociedad consumista” sino todo lo contrario, a aprender a desenvolverse y a utilizar el dinero de manera responsable. Todos hemos jugado de pequeños a las tiendas y hemos usado dinero, se llamase eurix o dinero del monopoly…te enseñan a administrarlo y a aprender a valorar el trabajo y los resultados por llevar a cabo una responsabilidad!
En cuanto a lo de que la obsesion de micropolix por el dinero, no nos olvidemos de que micropolix es un negocio, como todos. Obviamente tiene que ser rentable, igual que el parque de atracciones, que un cine o que un restaurante, pero eso no implica que no piensen en el publico o en los trabajadores.
Para terminar varias cosas:
la primera, que micropolix lleva abierto poco mas de un año, que hay miles de cosas por hacer y mejorar pero que lleva una trayectoria increible, que pocos parques pueden decir que en solo un año han tenido tantos visitantes o condciones para los trabajadores como se han conseguido, y que hay mucha gente con mucha ilusion detras trabajando en el proyecto desde hace muchos años. Seguro que agradecen tener solo a trabajadores con esa misma ilusion y ganas de mejorar y hacer las cosas bien para llegar a tener el parque que todos queremos.
Y la segunda, contestando a lo de la altura minima de los coches: no es por medir a un niño por edad, por altura o por joder. Lo primero, es por seguridad del propio niño. y segundo, si el niño no llega a la altura minima significa que no va a llegar al pedal, con lo cual el monitor/a puede ser muy majo y dejarle entrar, pero luego como conduce, con la nariz???
Lo de las colas interminables, pensemos un poco: si yo me voy al parque de atracciones en plenas navidades un sabado, soy a estar 4h en cada cola, pues aqui igual…llevad a los niños un fin de semana normal y vereis como no hay ese problema…
Ah! y se me olvidaba…llamar a los niños ciudadano/a es a parte de por lo que la palabra implica (es una ciudad, es para ellos, y SON CIUDADANOS DE MICROPOLIX) es una manera de dirigirte a ellos…o es mejor decirle “eh tu chaval, no corras”…en fin, que es muy facil opinar sin saber o hacer discursos con palabras enrevesadas y criticando todo pero creo que tambien hay que tener en cuenta de donde vienen esas opiniones…he dicho.
By b on ene 17, 2010
oh, se me olvidaba, lo de no pagarte los 2 primero dias de baja etc…..ESTA EN EL ESTATUTO DE LOS TRABAJADORES
By b on ene 17, 2010
Hola b,
un comentario:
las personas que trabajan en este parque tan educativo se plantaron hace un par se semanas negándose a abrir el parque ya que los tenían trabajando a 7 grados. Cuando se pidió el compromiso de algún responsable, bajó la encargada de recursos humanos y se comprometió a terminar con esta situación en la que no se podía trabajar, y pidió por favor que fuesen a sus puestos de trabajo. Aclaro: No podían trabajar los monitores, porque en las oficinas estaban a 25 grados. Y la gente que trabaja en la entrada estaban a 3 grados. Atención.
Al terminar el día, la “responsable” negó a los trabajadores haberse comprometido a nada.
Tres semanas después literalmente meten a los trabajadores a una sala de la que no les dejan salir y uno a uno les van llamando y les van echando a la calle. Durante más de tres horas, lamada tras llamada, así hasta doce personas. Todos despidos improcedentes.
Motivo: Restructuración de la empresa. Claro, que la empresa contrata a nuevo personal por otro lado.
Me pregunto qué tipo de empresa es de la que me estás hablando. Entiendo que la defiendas, imagino que trabajas en esas oficinas donde están a 25 grados.
Tu y yo sabemos en qué tipo de empresa trabajamos. Cuidado,porque estoy segura de que conoces las prácticas que tienen. Si alguna vez ves que te meten en una sala y o te dejan salir, reza por no ser tu el siguiente al que llamen.
Y una última cosa, sé que los dos días está en el Estatuto de los Trabajadores. Ya que es por lo que se rige mi contrato; es decir, por lo más básico.
Un suma y sigue a las prácticas de esta empresa de la que tu formas parte, por ahora.
By Microcurrantax on feb 4, 2010
micropolix nos spera al colegio santos niños el dia 9 de junio del 2010 speramos k nos guste muxoooo
yujusss
By anonima on jun 8, 2010