“Pocas cosas nos pertenecen realmente en el ámbito del pensamiento. Cada vez las cosas piensan en nuestro lugar, al punto que si nos obligan a pensar, pedimos ayuda a las encuestas, opinión pública, Internet, consejo de un profesional y, la televisión como todo medio electrónico, no se dirige a nuestra razón, más bien a nuestro sentidos”.
Así se expresa el escritor canadiense de teatro Larry Trermblay, a propósito de la puesta en escena en México de uno de sus recientes trabajos: Telenovela, que bajo la dirección de Boris Schoemann, de una manera ácida, mordaz, reflexiva, punzante, fársica y dramática, expone la necesidad de romper con la uniformidad del pensamiento que ha creado la enajenación social que produce la televisión como medio electrónico de comunicación, la cual ha moldeado generaciones que han ido perdiendo la capacidad de análisis y crítica. – Héctor Cortés Martínez , Argenpress
Para comprender este efecto que provocan los mass media es importante diferenciar entre el papel que cumplen de difusión ideológica y el que no cumplen de difusión informativa.
La primera pretende inculcar, sugestionar, hipnotizar, tiene fines partidistas e intereses sobre los ciudadanos y la segunda fines educativos y formativos. Los medios de comunicación actuales han perdido el rumbo, todos los días hay que afrontar inmensos gastos económicos que con el ingreso de la suscripción o de la cuota del abonado no se pueden cubrir o no dan los resultados esperados en los balances económicos anuales. El grupo editorial es una empresa y como tal debe presentar resultados en forma de beneficios. En tiempo de libre mercado no importa lo que se venda, si lo van a comprar. Y desde hace ya muchos años, la información que recibimos los ciudadanos se compra y se vende, en una mercancía.
La figura y forma de un ‘medio de información’ se ha perdido, todo está orientado a un uso mercantilista donde lo fundamental son los beneficios, unas veces traducidos en euros y otras en dólares. Las grandes corporaciones financian y hacen dependientes económicamente a los grupos editoriales, los acuerdos alcanzados traducidos en las desorbitadas sumas de dinero invertidas en publicidad garantiza el sostenimiento económico diario de estas herramientas de difusión ideológica.
En el momento que los beneficios dependen de terceros, los medios pierden su soberanía para ser esclavos de los mandatos de la inyección económica. La corporación asume como inversión el acuerdo no solo en publicidad y no solo en términos de marketing. Los intereses de las corporaciones rebasan las fronteras nacionales y por lo tanto los vaivenes políticos y los cambios en los gobiernos no les benefician nada. De aquí la necesidad de tener controlado un aparato de difusión que ayude a garantizar la estabilidad de sus beneficios en los diferentes países provenientes de acuerdos con gobiernos títeres.
Aún pasando por encima de la verdad, mintiendo si es preciso. La palabra se utiliza para manipular la verdad, no para decirla. Un ejemplo es la campaña de los medios españoles con Venezuela, con Chávez se acabó el desfalco en Venezuela y los ‘hombres vestidos con traje negro y sombrero de copa’ temen que ocurra lo mismo en otros países iberoamericanos por influencia de este. Hay que sembrar miedo a Chávez, demonizarlo y lo más efectivo además de la herramienta adecuada para ello es un mass media.
Además de las corporaciones están los grupos políticos a los que la mayoría de grupos editoriales les deben lo que son. En este punto, vamos a proponer un juego de reflexión, dos palabras al azar …se me viene a la cabeza ‘Gobierno de Felípe Gonzalez’ y ‘grupo Prisa de Polanco’ .Las ventajas y favores en épocas de gobierno que permiten a un medio ‘hacerse entre los grandes’ deben ser pagadas durante años y los actuales grupos de información saben servir y pagar muy bien las deudas. Siempre es rentable y utilizado por parte de los empresarios pagar un ‘impuesto’ por seguir gozando del visto bueno de la clase política , no vaya a ser que apadrinen otro medio y se pierda el favoritismo.
La sociedad civil tiene otros caminos que recorrer en el siglo XXI, más allá del miseria de la información y la opinión en forma de mercancía. Nuevos medios para nuevos fines, cooperativos, comunitarios, participativos, alternativos al modelo de exclusión. Las nuevas tecnologías nos dan pequeñas oportunidades para oradar túneles en el hormigón de las corporaciones, sembramos un medio de comunicación, Tercera Información. Seguimos adelante lanzando un espacio para blogs porque nos hace ilusión poner un puñado de músicos juntos, que quien sabe,quizás un día sean una gran orquesta.
Presentamos una nueva apuesta del proyecto TerceraInformación , los blogs. Un espacio abierto que sirva para enriquecer este espacio colectivo de información y aporte otro granito de arena a hacer fuerte este proyecto, un proyecto que no pretende ser imparcial, que ha tomado partido por la luchas sociales de la gente trabajadora, de los sectores más desfavorecidos , por lo tanto un medio de la mayoría y para la mayoría.
Queremos ser veraces, comprometidos y lo más rigurosos posibles. Abrimos un espacio de blogs para entrelazar visiones compartiendo los caminos de la red. Desde una visión poliédrica buscamos luces frente a la sombra de los monopolios, espacios de análisis y tesis a contrastar con la realidad. Nuevos lugares para compartir la alternativa al pensamiento único, para esculpirla con nuestras propias manos.
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